Hoy. el pasado
lo borra de a poco
nuestro olvido.
La infodemia La difusión de información errónea.
empacha de presente evidencia actual
nuestro cerebro.
Por ignorancia Por desconocimiento
se repite el pasado
y nada cambia.
Textos sobre educación, psicología, literatura, humor, tenis y todos los temas emergentes cuyas leyes de atracción me imanten.
Hoy. el pasado
lo borra de a poco
nuestro olvido.
La infodemia La difusión de información errónea.
empacha de presente evidencia actual
nuestro cerebro.
Por ignorancia Por desconocimiento
se repite el pasado
y nada cambia.
Mi corazón
desbordado
Armando Gómez
Villalpando
Hace mucho que no sé
lo que me pasa
siento ansias de
verte de repente.
Me dan ganas de sacarte
de tu casa
y decirte lo que corre
por mi mente
No soporto que pasen
más fechas,
ya no puedo seguir
siendo discreto
Me quema algo que tú
no sospechas
y ya debo revelarte
mi secreto
De ti estoy mucho muy
enamorado
no me mates con que
no se va a poder
date cuenta que me
tiene encantado
el milagro de tu modo
de ser.
Mira bien mis ojos, y
adivina
¿A poco no te dicen
que te quiero?
Ve que gritan que pa'
mí tú eres divina
que suspiro por ser tu mero mero
De ti estoy mucho muy
enamorado
no me mates con que
no se va a poder
date cuenta que me
tiene encantado
el milagro de tu modo
de ser.
¿ Conoces algún hombre o alguna mujer especialmente repulsivos física y moralmente? Recompensaremos a quienes nos proporcionen su contacto. Somos los encargados del casting de la próxima película de Stephen King, intitulada Kamasutrainanita.
¡Ah cómo nos hace ver mal nuestro egocentrismo! Yo llegué a pensar, alucinatoriamente, que apalancando mi pie derecho fuertemente al suelo, frenaba la rotación de la Tierra. ¡ Cuánta fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que la aceleraba!
Miaukus
Me ve el gato:
se entera de todo
lo que dejo ver.
Lo acaricio.
al oírlo ronrronear,
soy ronrroneo.
Como estatua.
La presa en su
pupila.
No escapará.
Gato durmiendo.
Parece ni respirar.
Es todo sueño.
¡Salta el gato!
Fue tan fugaz su
lance
que ni lo vimos.
El monólogo que quiso ser diálogo
Había una vez un monólogo que, entusiasmado por lo que estaba rumiando, quiso compartirlo y tener una conversación expansiva, y se dispuso a renunciar a su naturaleza y atreverse a ser parte de un diálogo. Lo intentó varias veces, pero siempre que se expresaba, no quedaba satisfecho, pues solo a momentos había diálogo, y siempre terminaba por vencer la sordera, convenciéndose que, más persuasivo que fuera, resultaba todo en una alternancia de monólogos, por lo que cayó en la cuenta de que el diálogo solo era posible consigo mismo.
¡Atención!,
atención…
Poco supo escapar.
¡Tantas afueras
saquean tus adentros!
Revisa a quien entra a
tu club de fugitivos
¿No escuchas cómo
rechinan tus silencios?
Ya viste lo que hay
detrás de lo que ves.
Silba siempre,
conjura.
Mucho es juego de
espejos.
No sientas: presiente.
Atrinchera tu pulso.
Camaleón de las
derrotas que esperan de ti
sé búnker de quienes
quieres.
Hoy. el pasado lo borra de a poco nuestro olvido. La infodemia La difusión de información errónea. empacha de presente evidencia actu...