lunes, 21 de noviembre de 2022

 

El último emoticón

 

Apareció una horrible carita amenazante en todos los canales oficiales prensa televisión radio internet y redes sociales, anunciando un apocalipsis comunicativo.

Nunca ese gobernante fue cruel, hasta que promulgó esa draconiana ley que prohibía bajo pena de muerte el uso de chips y emoticones en las redes sociales

Hubo motines incendios y violentas protestas con lemas como “¡queremos seguir chateando usando nomás nuestra médula espinal!”, y “¡Mueran las palabras, vivan las imágenes!”.

Pero ese inclemente gobernante no cedió. Años después de su muerte le erigieron una estatua por haber sido el gran restaurador cognitivo del país

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 El monólogo que quiso ser diálogo  Había una vez un monólogo que, entusiasmado por lo que estaba rumiando, quiso compartirlo y tener una co...